El animal, llamado “HeeHaw”, era considerado una mascota por su familia; uno de los agentes involucrados fue separado temporalmente de sus funciones.
Un operativo para localizar a una persona reportada como desaparecida terminó con la muerte de “HeeHaw”, un burrito que vivía como mascota en una granja de Estados Unidos. De acuerdo con la versión de los agentes, el animal corrió hacia ellos mientras rebuznaba, situación que los oficiales interpretaron como una amenaza para su integridad.
Los policías primero intentaron controlar al burro mediante una pistola eléctrica, pero al no conseguir detenerlo, uno de los elementos utilizó su arma de fuego y le disparó. El animal murió a consecuencia de las heridas.
La propietaria de HeeHaw cuestionó la actuación policial y aseguró que los agentes ingresaron al área donde se encontraba el animal sin autorización. Según su versión, el burro no tenía un comportamiento agresivo y su reacción habría sido consecuencia de encontrarse con personas desconocidas durante la madrugada.
El caso quedó bajo investigación interna, mientras que uno de los policías involucrados fue colocado en licencia administrativa. El sheriff del condado aclaró que sus agentes no participaron directamente en el operativo y expresó sus condolencias a la familia por la muerte del animal.
