Especialistas analizan fallas geológicas, subsidencia y condiciones del acuífero
Especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) realizan estudios en distintos puntos de Toluca para determinar con mayor precisión las causas de los hundimientos y fracturas que se han registrado en la ciudad. Los trabajos permitirán conocer el comportamiento del subsuelo, ubicar zonas susceptibles a nuevos daños y fortalecer las medidas de prevención.
Como parte de la investigación se contemplan estudios geológicos y modelos interferométricos de subsidencia, una técnica satelital que permite detectar movimientos milimétricos del terreno. También se realizarán tomografías de resistividad eléctrica y análisis hidrogeológicos para conocer las condiciones del subsuelo y del acuífero de la Cuenca de Toluca.
La problemática no es nueva. Investigaciones de la propia UNAM han documentado que el Valle de Toluca presenta subsidencia regional y fracturas asociadas, entre otros factores, con la extracción intensiva de agua subterránea. Un estudio publicado en el Boletín de la Sociedad Geológica Mexicana señala que el bombeo excesivo del acuífero durante las últimas décadas ha contribuido al descenso de los niveles de agua y a la deformación del terreno.
Además, estudios previos identificaron sistemas de fallas y zonas donde las características geológicas pueden favorecer la subsidencia diferencial. Investigaciones basadas en información de 2004 y posteriores registros han documentado fracturas en puntos como Santa María Totoltepec y San Pedro Totoltepec, mientras que la presencia de materiales arcillosos y cambios entre estructuras rocosas y sedimentos pueden influir en la generación de fracturas.
Los nuevos estudios de la UNAM serán relevantes para actualizar el conocimiento sobre el subsuelo de Toluca y determinar con mayor precisión qué factores están detrás de los hundimientos registrados actualmente. Con esta información, las autoridades podrán contar con mejores elementos para identificar zonas de riesgo y establecer acciones de prevención y atención ante posibles afectaciones a viviendas, calles e infraestructura urbana.
