Autoridades mantienen labores de rescate y atención a damnificados en la prefectura de Kumamoto, donde continúan las réplicas
La cifra de personas fallecidas por el terremoto de magnitud 7.1 que sacudió el sur de Japón aumentó a 34, mientras continúan las labores de búsqueda, rescate y evaluación de daños en las zonas afectadas, principalmente en la prefectura de Kumamoto.
El movimiento telúrico ocurrió el pasado martes en la isla de Kyushu y provocó daños en viviendas, infraestructura urbana y edificios comerciales, además de cortes en algunos servicios básicos. La Agencia Meteorológica de Japón informó que el epicentro se ubicó a unos 10 kilómetros de profundidad y que inicialmente se emitió una alerta preventiva por posible tsunami.
Entre las víctimas se encuentran personas afectadas por incidentes derivados del sismo, como una explosión en un centro comercial de Kashima y el colapso de una estructura industrial en Yatsushiro. Equipos de bomberos, policías y elementos de las Fuerzas de Autodefensa de Japón continúan desplegados para atender la emergencia.
Las autoridades mantienen vigilancia ante la posibilidad de nuevas réplicas y han solicitado a la población seguir las indicaciones de protección civil. Además, miles de personas permanecen en refugios temporales debido a los daños registrados y a la interrupción de algunos servicios esenciales.
Japón, ubicado en una de las zonas sísmicamente más activas del mundo, mantiene operativos de emergencia mientras continúan los trabajos para restablecer la normalidad en las comunidades afectadas.
