02 abril 2026 El gobierno del Reino Unido convocó a cerca de 40 países en una reunión virtual para coordinar acciones que permitan reabrir el estratégico estrecho de Ormuz, actualmente afectado por el bloqueo atribuido a Irán, en medio de tensiones en Oriente Próximo.
La iniciativa fue encabezada por la ministra de Exteriores, Yvette Cooper, quien advirtió sobre el impacto económico global del cierre de esta vía marítima por donde transita cerca del 20% del petróleo mundial. Según datos expuestos durante el encuentro, alrededor de 2 mil buques mercantes permanecen varados en la zona, junto con miles de tripulantes, mientras que el flujo diario de embarcaciones se ha reducido drásticamente.
Durante la reunión, los países participantes comenzaron a explorar medidas diplomáticas y económicas conjuntas, incluyendo posibles sanciones, con el objetivo de presionar para la reapertura del paso marítimo. También se planteó reforzar la coordinación con la Organización Marítima Internacional para garantizar la seguridad de las embarcaciones y facilitar la liberación de los buques atrapados.
El gobierno británico adelantó que en los próximos días se realizará un nuevo encuentro, esta vez con representantes militares, para analizar escenarios de seguridad una vez que se logre un alto al fuego en la región. La estrategia prioriza una solución diplomática ante el riesgo de una escalada mayor.
En contraste, propuestas como la del expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, de intervenir directamente para proteger la navegación, han sido consideradas poco viables por líderes internacionales como Emmanuel Macron, quien subrayó la necesidad de una solución coordinada con Irán.
La situación en el estrecho de Ormuz mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional, dada su relevancia estratégica para el comercio global y el suministro de hidrocarburos.
