Tulum atraviesa una situación económica y turística marcada por la baja ocupación hotelera, la falta de oportunidades laborales y una creciente oferta de vivienda que no logra ocuparse. De acuerdo con la información compartida, en apenas un año el destino perdió cerca de 10 mil habitantes.
A este panorama se suma la presencia de numerosos departamentos y desarrollos inmobiliarios que permanecen vacíos o inconclusos, reflejo de las dificultades que enfrenta el mercado de vivienda en la zona.
La combinación de estos factores plantea desafíos para la actividad turística, el empleo y el desarrollo inmobiliario de uno de los destinos más conocidos de Quintana Roo.
