Organizaciones exigen justicia y el fin de las uniones forzadas de menores
La muerte de Rawan, una niña de 8 años, ha generado una fuerte indignación internacional y ha reavivado el debate sobre el matrimonio infantil en Yemen, una problemática que continúa afectando a miles de menores en ese país.
De acuerdo con reportes, la menor habría sido entregada en matrimonio a un hombre de 40 años a cambio de una dote. Poco tiempo después, presentó graves complicaciones de salud y falleció en un hospital, pese a los esfuerzos médicos por salvarle la vida.
El caso ha provocado reacciones de organizaciones defensoras de derechos humanos y activistas, quienes exigen justicia para la menor y sanciones contra los responsables, además de reformas legales que establezcan los 18 años como edad mínima para contraer matrimonio.
De acuerdo con datos de Naciones Unidas, el matrimonio infantil sigue siendo una práctica extendida en Yemen, donde muchas niñas son obligadas a casarse a edades tempranas, lo que impacta directamente en su salud, educación y desarrollo.
La tragedia vuelve a poner sobre la mesa la urgencia de fortalecer la protección de la infancia y garantizar el cumplimiento de los derechos de niñas y adolescentes a nivel global.
