En Cancún se reportó un caso donde un taxista presuntamente roció algún tipo de gas dentro de su unidad para adormecer a una pasajera y aprovecharse de ella. La joven logró escapar tras sentirse mareada y reaccionar a tiempo.
Organizaciones de apoyo a víctimas advierten a las mujeres que, si un chofer usa cubrebocas, cierra las ventanas o insiste en mantener el aire acondicionado sin ventilación, pidan abrirlas o bajen del vehículo de inmediato.
Este hecho vuelve a encender las alarmas y exige mayor vigilancia.
